Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo. Efésios 4:26
Muchas veces interpretamos estas palabras como si hubiera que resolver vuestros problemas de inmediato. Sin embargo, cada uno tiene sus propios métodos para lidiar con el conflicto, y las investigaciones en matrimonios indican que cerca de dos tercios de los problemas recurrentes en el matrimonio nunca se resuelven debido a las diferencias de personalidad. Así que es poco probable que resuelvas esa pelea por los platos sin importar cuán tarde te quedes levantado.
Si te sientes abrumado durante una pelea, tómese un descanso, abra su corazón al Señor y pida que le ayude a limar el YO. Muchas veces el dormir los problemas (no el enojo) y dejar que el Espíritu Santo actue en nosotros. El Señor nos ayudará a expresar nuestras frustraciones y sentimientos de forma constructiva haciendo que de nuestra relación mejore.
Comentarios
Publicar un comentario